¿Sabes cómo puedes matar a una sociedad?
Fácil, mata las ilusiones.
Mi escuela primaria consistía en dos inmuebles, los separaba una de las avenidas del pueblo para evitar accidentes construyeron más aulas, el inmueble más antiguo quedó en desuso. No recuerdo la edad pero debería de tener entre 16 o 17 años, me percate de ese viejo inmueble. Con gran inventiva vi en esas aulas un gran proyecto, una oportunidad de que el pueblo tuviera un centro cultural, o algo más.
El edificio si bien era viejo todavía podía ser reutilizado, es de esas edificaciones de gran tamaño, altas, grandes, contaba con 6 aulas, y vi en esos espacios una biblioteca, un cine club, un pequeño teatro, taller de lectura, sala de internet (algo innovador para aquella época). Así que solo quedaba poner manos a la obra, me puse en contacto con las viejas amistades que me dejo aquella primaria y cuyos lasos seguían vivos y les platique la idea y así logramos unir un grupo de ocho jóvenes de entre 16 y 19 años, nos ilusionamos, vimos en nuestra mente la oportunidad de hacer algo por la comunidad, la tarea no era fácil, conseguir permisos para utilizar el inmueble, así lo hicimos, acudimos con el director para que nos prestara el edificio y la respuesta fue rápida y concisa: no se puede, no es que no quiera y no depende de mí.
Para el grupo no decayó el ánimo si se cerraba una puerta había más, visitamos al presidente municipal y la respuesta no fue diferente a la del director: con gusto los apoyaríamos pero no tenemos injerencia y los recursos los deben de pagar ustedes, aun con la respuesta acudimos con el delegado del pueblo para solicitar ayuda, y así sucesivamente y nos rompieron el deseo, todo quedo como una experiencia.
En ese momento al grupo les quitaron las alas, algunos vieron los difícil de hacer algo y se empezaron a retirar, vieron trabas a algo que parecía fácil, porque para la biblioteca había vecinos que podían donar libros, para el teatro solo era cuestión de reparar algunas viejas butacas, y sobre todo había muchos jóvenes deseosos de hacer algo diferente que no sea fut o ver TV.
Tal vez nos falto tenacidad pero las olas son muy fuertes para ese grupo de algas que decidió estar contra corriente.
Ahora le pedimos a la juventud todo y no les damos nada. Desde entonces me percate de lo estúpido que es nuestra política. Y ahora el gobierno se pregunta porque Cd Juárez, Tijuana y todos las poblaciones en donde hay conflicto. Mi viejo pueblo no está lejos de esa problemática y ahora que ciudad de México ha tragado a los municipios del Edo de México, hoy ya son parte del gran monstruo.
Solo queda compartir esta canción que a muchos les traerá buenos recuerdos y me hace pensar que el mundo no ha cambiado completamente.

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