miércoles, 19 de enero de 2011

Una princesita y dos caballeros


Este pequeño relato no es mío.

“Erase una vez una princesita que salió a dar un paseo en el campo, era un campo muy hermoso en el pastoreaban lindos borregos, era un lindo paisaje. A lo lejos, la princesita vio que se acercaba unas nubes muy negras y que poco a poco oscurecía el día. Una gota de agua cayó rápidamente y luego otra hasta convertirse en un aguacero, pero como la princesita era muy precavida en su bolso un paraguas traía. Dos caballeros que el campo hacía de vigías, con sus armaduras corrían, la princesita siendo una damita les dijo que bajo su gran paraguas cabrían. Con solemnidad y respeto los dos caballeros aceptaron la invitación, después de varios minutos la lluvia cesaría, los dos caballeros en muestra de agradecimiento juraron que la cuidarían, Y fue entonces que el sol con su cara alegre aparecería, iluminado todo el campo húmedo, las flores empezaron a brotar, y los rebaños a pastorear. Como recuerdo del compromiso que hicieron los dos caballeros a la pequeña princesa, un hermoso arcoíris aparecería.”

Sé que es un cuento muy burdo, está basado en un dibujo que hace meses nos regalo nuestra sobrina Mela, la historia nos la conto ella, en la cual ella es la princesa y nosotros los dos caballeros. ¿No se cuanto la hemos influido?, ella solo sabe que somos sus tíos, no tiene prejuicios, no le importa si dormimos juntos, lo que si le importa es que la queremos mucho. Y le mostramos el amor que le tenemos, ahora solo tiene 5 años no sé si en algún momento cambiara.

Con esto también quiero decir, principalmente para las personas que no están de acuerdo con la adopción homoparental, que los niños son lo que nosotros queramos que sean, todo depende de los valores que deseemos darles y que cuando una pareja homosexual decida ser padre, en la mayoría de los casos, va ser por convicción, y echarse una responsabilidad de esta no cualquiera.

Les dejo una canción de la banda sonora “Where the Wild Things Are”, una película que me llevó a recordar a ese niño que está guardado en mí, donde no hay malicia, ni prejuicios.


jueves, 13 de enero de 2011

He perdido y he encontrado mi cabeza

Después de haber abandonado este espacio por varias semanas regreso con una canción que nos dio la bienvenida al los años dos mil, pero que bien nos puede dar la bienvenida a un nuevo año


Estoy de regreso