
Cuando le pregunte a mi madre que hacíamos en las oficinas de la iglesia, ella contesto que debíamos de pagarle al párroco por haber realizado mi comunión y confirmación ya que si no pagábamos no seria valido dicha comunión. La única confirmación que recibí ese día es que mi madre creía en una religión que le importaba un comino la situación económica de una familia humilde y que el acto divino de la comunión no era mas que un vil negocio.
Para no herir los sentimientos y creencias de mi madre preferí que no era buen momento para opinar.
Antes de este suceso, ya tenía cierta incredulidad de los sermones que daba el cura, había muchas palabras que no reflejaban mi sentir con el mundo, Eva y Adán, Dios responsable de todos los sucesos del mundo, el hombre solo puede amar a una mujer, entre otras cuestiones moralistas.
En mi adolescencia me aleje del catolicismo aun que para no ser cuestionado afirmaba que era creyente de la religión católica. Si bien creo que existe un ente supremo mas potente del que imaginamos, capaz de modificar lo que creemos y sentimos, he pasado mi vida alejado de algún culto, creencia, o religión, no es por la falta de fe, fe tengo.
Cuando era un niño siempre existía una discriminación propia de la edad, con mis compañeros de clase por ser chaparro, moreno, con cabellera de difícil peinado, no tener el ultimo juguete con baterías, llegaba a pasármela mal, afortunadamente tuve una madre que me apoyo a afrontar estas características, por lo tanto si los padres tienen la capacidad de educar a los hijos y enseñar a afrontar las adversidades no importa si estos padres son hombres o mujeres, y no se vale que una institución religiosa o un cardenal que prefiere llevarle la contra a su propia naturaleza (al no ejercer su sexualidad) venga a ponernos reglas arcaicas que no cumple con nuestra realidad.
La adopción es una decisión de adultos, la gran mayoría es por la convicción de ser padres, y si son capaces de formar adultos responsables con su sociedad, no importa si los padres son homosexuales o hetero. Este mi manifiesto a favor de una adopción responsable, hay muchos perjuicios que romper y que afortunadamente existe una constitución que nos ampara.
Por otra parte deseo compartir esta canción, que habla de un cambio de conciencia para un nuevo milenio que vivimos actualmente. Lo que necesitamos es amor.