miércoles, 4 de agosto de 2010

SB1070



Por cuestiones de trabajo tuve que viajar a Monterrey, esto ocurrió ya como hace ya 7 años, yo iba en la parte trasera del autobús con mis compañeros de trabajo, el trayecto no fue de lo mejor, más 8 horas sentado. Soy de faz mexicana digamos chacalona, pero atractivo (vanidad propia, autoestima), en el viaje tuvimos como 2 retenes por parte de del ejercito. En uno ellos, un sardo me miró con cara de “tú no eres de aquí”, si tal vez me veo como guatemalteco, salvadoreño, pero qué culpa tengo yo de ser así, el sardo me pregunto a donde iba, a Monterrey , respondí, y por qué iba para allá y si tenía una identificación. Encabrona este tipo de situaciones.


Si se que está mal que por mi apariencia me discriminen, hay que racista son los mexicanos, yo no tuve viajar a gringolandia para sufrir este tipo de discriminación.